Arte literario
Un día como cualquier otro un grupo de amigos deciden hacer una casa del árbol pero como
ellos no contaban con el dinero suficiente
como para comprar los materiales uno de ellos dio la idea de ir a
buscarlos en la casa abandonada del pueblo a todos les pareció buena idea debido
que allí había visto unos candeleros que serían ideales para poder colocar las
velas que iluminarían el refugio de noche pero a Luis no le pareció la idea
pero lo ignoraron ya que el era demasiado miedoso.
El grupo de amigos decidió ir de día a ver la forma de
ingresar a esa casa antigua, en la que no se había visto vivir a nadie hace
tiempo, pero ahora particularmente la estaban refaccionando para venderla
aparentemente. Por lo que vieron que en la parte de atrás había una pared que
podía ser fácilmente trepada para poder ingresar dentro de la vivienda, pero
como en esos momentos había personas que la cuidaban, decidieron ir a la noche.
Esa misma noche decidieron dirigirse hasta ese lugar, ya que
en la casa ya no se encontraba nadie aparentemente. Al llegar allí no lograron subir por la pared pero vieron
que había unas escaleras por las cuales ellos pudieron entrar.
Lograron ingresar por una puerta que no había sido asegurada
por los señores de la construcción que se encontraban trabajando en el lugar.
Por lo que una vez adentro de la casa comenzaron a buscar toda clase de objetos
útiles para utilizarlos en su casa del árbol. Si bien unos chicos fueron
directamente por los candeleros, otros comenzaron a buscar más cosas
interesantes para llevar a la casa del árbol.
Uno de los chicos supo cómo abrir la puerta que los conducía
al lugar más alto de la casa, en donde se encontraban todo tipo de objetos, por
lo que todos subieron hasta allí para buscar entre las cosas abandonadas, hasta
que uno de los chicos logró encontrar un candelero verdaderamente grande y con
una apariencia muy atractiva, por lo que lo tomó y estaba adherido a la mesa en
donde se encontraba, y no lo podía sacar. Hasta que en un momento la habitación
se iluminó gracias a un relámpago, y vieron que una mano era lo que lo adhería
a la mesa, por lo que rápidamente salieron de la casa completamente asustados.
Todos prometieron no regresar a ese lugar y juntar dinero
que hasta el momento era lo mejor.